Dies


Dies 200921La Escolanía del Escorial canta Zarzuela

Chueca y *Valverde: El chaleco blanco (Seguidillas); *De Madrid a Barcelona (Pasacalle); *Fiesta Nacional (Caleseras); *La Gran Vía (Introducción y polca, Coro y mazurca de los marineritos, Pasodoble de los sargentos, Chotis del Eliseo); *El año pasado por agua (Pasacalle, Tango); *Cádiz (Pasodoble, Danza de los negritos); *De Madrid a París (Vals de las golondrinas, Pasacalle, Coro de alguacilillos, Polca de la trompetilla); El bateo (Sevillanas, Tango de Wamba, Coro del bateo, Popurrí de los organilleros); *Caramelo (Zapateado); Las zapatillas (Serenata, Guaracha); Agua, azucarillos y aguardiente (Coro de barquilleros)
Escolanía del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, Real Capilla Escurialense, Elisa Belmonte (soprano), Isabel Egea (mezzo-soprano), Jesús M. Carnicero y Antonio Sanz (tiples), Víctor Vallecillo y Diego Izquierdo (recitado), Javier M. Carmena (tenor, piano, director)

Dies 200921 (71:11)
[grab. Monasterio del Escorial, junio de 2008. Notas de Rolando García e Ignacio Jassa Haro en castellano, inglés, alemán y francés; cantables originales con traducciones al inglés de Susannah Howe.]


Una de las grandes sorpresas discográficas de 2008 resultó ser la grabación de la zarzuela Los chicos de la escuela de Torregrosa y Quinito Valverde, interpretada con esmero (¡partes solistas incluidas!) por los tiples del Escorial. Los niños disfrutaron tanto de la experiencia que se planeó otro recital de zarzuela; el resultado es este disco dedicado íntegramente a Chueca. Sus contenidos inteligentemente seleccionados combinan un abultado número de rarezas con clásicos de siempre, abordando las partes solistas con una soprano, una mezzo, un tenor y dos tiples infantiles contando, además, con el concurso de los miembros de la Real Capilla Escurialense, todos ellos ex-coristas de la propia escolanía.

La Escolanía del Escorial

Pero una cosa es un planteamiento inteligente y otra muy distinta su materialización, especialmente cuando nos encontramos con un repertorio tan transitado y admirado como éste. Diré desde ya que estoy convencido de que si el "alma de Madrid" hubiera podido escuchar este disco lo habría encontrado, al menos, tan delicioso como yo. El canto de los niños es extremadamente musical y afinado, como sólo cabría esperar de un experimentado elenco de artistas, y su dicción tiene una claridad que ya quisieran para sí muchos coros de adultos. Y de qué modo emplean las palabras. Ya sea como alguacilillos, organilleros o lavanderas (¡!) siempre "dicen" los textos con extrema precisión; y no digamos cuando les toca encarnar a niños de su propia edad, como ocurre con el coro de marineritos de La Gran Vía o el de barquilleros de Agua, azucarillos y aguardiente (con el que tan conmovedoramente cierran el disco) donde se encuentran en su propia salsa.

Javier M. Carmena (foto: Mercedes Fornies) Este éxito es en gran medida debido al inspirado trabajo del pianista-director Javier Martínez Carmena. No sólo ha preparado impecablemente a su coro sino que además muestra una brillante sensibilidad ante las cambiantes necesidades de los diversos estilos danzables de Chueca. Los tempi y las dinámicas son adecuadamente variados y los ritmos perfectamente medidos (nunca antes me había percatado de la figuración de semicorcheas con puntillo seguidas de fusa del coro de los marineritos constatando qué efecto maravillosamente garboso crea). De las obras menos familiares destaca la selección de cuatro números de De Madrid a París (1889) -especialmente, el obsesionante vals "Golondrinas de amor", inocentemente protagonizado por el tiple Jesús M. Carnicero- y la cadenciosa guaracha de Las zapatillas (1895). Pero ya sea familiar o desconocido, cada uno de los números ha sido abordado con espontaneidad, corrección y entusiasmo. Encuentro especialmente atractivo el modo en que se ha pedido a los niños que canten a plena voz, mascullando sus textos y voceando cual golfillos callejeros, ¡tal y como piden música y texto!

Elisa Belmonte cual auténtica matrona escolar resulta un adecuado Eliseo, la mezzo-soprano Isabel Egea canta la guaracha con sensual abandono y el polifacético Carmena aborda los cuplés satíricos de Wamba de El bateo con alegre despreocupación. La grabación no es perfecta: Si los cantantes están adecuadamente colocados ante los micrófonos, resultando cercanos al oyente gracias a la generosa acústica del monasterio, el piano suena por el contrario extrañamente aislado, aunque perfectamente audible. Unas notas que recogen información sobre la presencia de las compañías líricas infantiles en el Madrid finisecular y la inestimable ayuda de los cantables completos y de su traducción a un inglés coloquial sumados al original diseño del libreto a cargo de Rolando García otorgan valor añadido al disco. Si la contemplación de la carátula logró arrancar una sonrisa de mi semblante, confieso que no logré desembarazarme de ella durante los setenta minutos largos que dura este auténtico tesoro de Chueca en perfecta armonía con su inimitable levedad del ser.


Dies 200918Javier Martínez Carmena, aparece, por su parte, como tenor solista en "por el aire van..." (Dies 200918). Se trata de una selección de las Canciones españolas antiguas con arreglos de Federico García Lorca, que precede a una docena de canciones en estilo popular de relevantes compositores españoles del siglo XX como Rodrigo, Montsalvatge o Guridi. La voz ligera y abierta de Carmena es emitida apenas sin esfuerzo, algo que resulta mucho más adecuado para estas piezas que el estilo operístico con el que habitualmente se abordan. Como intérprete Carmena siempre es claro e inteligente resultando agradable al oido en todo momento. Aunque un cierto espíritu diletante y cultivado comprometa el duende y la espontaneidad que estas canciones idealmente requieren, y a pesar de que el registro grave de Carmena carezca de la fortaleza necesaria, estos "contras" se ven superados por los placenteros "pros" que este disco contiene. El pianismo atentamente refinado de Alberto Padrón aporta un simbiótico soporte. La grabación, los textos y las traducciones complementan, una vez más, la excelencia del producto. Carmena además incluye una breve canción salida de su númen, una encantadora Nana de invierno en un estilo dulce y moderno que recuerda a Rutter. ¿Es que no tiene límites el talento del extraordinario director artístico de la Escolanía del Escorial?

© Christopher Webber 2009


 Federico Chueca
 cd magazine
 portada de zarzuela.net

19/VI/2009