Coloquio internacional

De Calderón al siglo XXI: Andanzas de la zarzuela


Georg-August-Universität
Gotinga, Alemania

31 de octubre y 1 de noviembre de 2014

Antje Dreyer
y Arndt Lainck

Andanzas de la zarzuela - Georg-August-Universität Göttingen


Organizado por el catedrático Tobias Brandenberger, una vez más un coloquio internacional probó que un género tan castizo y arraigado en España como la zarzuela tiene proyección mucho más allá del mundo hispanohablante. Una plétora de comunicaciones de expertos en el tema, musicólogos, filólogos, especialistas en biblioteconomía y medios de comunicación, se acercaron a las variadas facetas de la zarzuela en todas sus dimensiones históricas. Los resultados del primer coloquio se publicaron justamente antes de este afortunado complemento en el volumen Dimensiones y desafíos de la zarzuela de la editorial LIT-Verlag. Los numerosos puentes entre las ponencias, los debates vivos y el intercambio de ideas entre las diferentes disciplinas hicieron del coloquio una experiencia muy fructífera y sugerente para todos los participantes.


El comienzo fue por Miguel Ángel Vega Cernuda, de la Universidad de Alicante, quien partió del contraste entre la opereta y la zarzuela. Puso especial énfasis en la vertiente cómica, frívola y bufonesca de las dos tradiciones que hace también de la zarzuela a veces un género especialmente subversivo y cáustico hasta la médula bajo las apariencias de chanzas inofensivas. En primer plano, primaron las semejanzas entre los dos géneros y quedó claro que las diferencias se deben más bien al carácter de las respectivas sociedades burguesas en la España y las naciones centroeuropeas de finales del siglo XIX.

La musicóloga del Instituto Complutense de Ciencias Musicales Judith Ortega Rodríguez enfocó su aportación en La gitanilla fingida (1799) de Blas de Laserna, obra de mucho éxito a finales del XVIII y primeras décadas del XIX, que, a pesar de su suceso, pone muchas dificultades a la hora de clasificarla como ópera nacional o zarzuela. La pieza sufrió numerosos cambios a lo largo de sus escenificaciones, tanto la partitura como el libreto, circunstancia que deja patente que la pieza era considerada como una fuente abierta que se adaptaba siempre al uso del momento, a las necesidades de la compañía que la representaba y a las inquietudes de las diferentes épocas.

La intervención de Ulrike Mühlschlegel del Ibero-Amerikanisches Institut de Berlín aportó conocimientos muy prácticos para investigadores y aficionados en una ponencia sobre los archivos del Instituto. Con sede en el centro de Berlín, la biblioteca dispone de cerca de mil libretos de zarzuelas españolas y de una gran cantidad de grabaciones sonoras de este género musical en cualquier soporte imaginable.

Ignacio Jassa Haro (Centro de Documentación y Archivo de la SGAE) reflexionó, en una presentación vivísima, sobre cómo una reinterpretación de la zarzuela ínfima puede tener lugar a través de la tarjeta postal ilustrada. Cupletistas y actrices de la época usaron el auge de la tarjeta postal ilustrada como medio de autopromoción y modelaron las expectativas visuales del público con tanto éxito que estas mismas representaciones del ámbito del género ínfimo repercutieron directamente en las decisiones tomadas por los directores para satisfacer al público. Las tarjetas son además un instrumento todavía no suficientemente valorado para la reconstrucción y comprensión de los fenómenos estético-sociales ligados al género ínfimo de las primeras décadas del siglo XX.

Jaime Cárdenas Isasi de la Georg-August-Universität Göttingen subrayó que las zarzuelas de tema marroquí, en el contexto del nation-building español del primer tercio del siglo veinte, merecen atención especial, dado que nada es inocente de cuanto se dice sobre África en el teatro de aquellos tiempos. En un primer momento, la "penetración pacífica" en Marruecos está acompañada por un discurso civilizante, pero a partir de 1909 el conflicto con Marruecos se vuelve una guerra de desagravio para salvar el honor de la madre patria. Una retórica patriótica de pésimo gusto muchas veces estaba vinculada a una erotización del norte de África y a la exaltación de la virilidad propia con muchos puntos de contacto con el orientalismo europeo.

Antje Dreyer, también de la Georg-August-Universität Göttingen, presentó tres zarzuelas ejemplares del comienzo del siglo XX: El Bateo (1901), La venta de Don Quijote (1902) y La patria chica (1907). Después de los crecientes problemas de la sociedad española finisecular, estas zarzuelas brindaron consuelo y esperanza a un público necesitado de un mensaje conciliador y reconfortante. Diferencias políticas y regionales se funden armoniosamente en el crisol de estas zarzuelas edificantes, instrumentos de restauración de la identidad nacional. La zarzuela mostraba así su gran potencial para influir en el pueblo por su enorme alcance, su comicidad y sus melodías pegadizas.

Las semejanzas de argumento entre La verbena de la Paloma (1894) del libretista Ricardo de la Vega y un episodio de La Busca de Pío Baroja dieron motivo a Álvaro Ceballos Viro de la Université de Liège para presentar un análisis comparatista. La Busca se puede entender como una reescritura irónica de La verbena de la Paloma: la acción en ambas obras tiene lugar en una noche de agosto calurosa (si bien no en exactamente la misma) en dos barrios vecinos de Madrid, con una llamativa reproducción del esquema actancial de esta zarzuela en La Busca.

Peter W. Schulze, de la Universität Bremen, continuó el discurso alrededor de La verbena de la Paloma, enfocándola desde una perspectiva cinematográfica. Realzó las estrechas relaciones entre el cine como nuevo medio a inicios del siglo XX y la zarzuela: la danza y la imagen en movimiento, el argumento reconocible que atraía al público, la integración de los actores estrella de la zarzuela en el cine, el elemento musical que acompañaba el cine mudo… De ejemplo servían las primeras adaptaciones de la zarzuela: una versión de 1917 (De 40 para arriba), que se puede calificar como una adaptación a escondidas, lamentablemente perdida, y una segunda versión con título homónimo a la zarzuela apareció en 1921, que fue recuperada hace poco.

Víctor Sánchez Sánchez (Universidad Complutense de Madrid) inició su ponencia sobre la revista La Gran Vía con un comentario de Nietzsche para luego pasar a una descripción detallada del género chico, destacando características como la apertura del teatro a toda la sociedad, el carácter cómico y la escenografía sencilla de las obras teatrales, relacionados con su formato de una hora. Especial atención recibió, sin embargo, el papel de la música, que en el caso de La Gran Vía y sus danzas refleja todo el espectro social (y no sólo regional) del momento, funcionando tales tipos musicales como crítica e ironía social.

Un proyecto de tesis doctoral críticamente positivista fue sugerido por parte de Enrique Mejías García (Centro de Documentación y Archivo de la SGAE). Centro de este proyecto es el popular compositor de género chico Federico Chueca. Ante la falta de biografía académica sobre este compositor y vista su caracterización por una mistificación casi sentimental, urge deconstruir el "mito Chueca" y reconstruirlo a partir de sus obras musicales.

El coloquio se cerró con una contribución sobre uno de los compositores más recientes - Pablo Sorozábal. Mario Lerena del Conservatorio de Barakaldo se acerca a las dos óperas de Sorozábal, Adiós a la bohemia y Juan José, con intención de demostrar la idea renovadora e innovadora del compositor para el género chico. Señala las tensiones por un lado entre la tradición "castiza" y la modernidad "bárbara", según Unamuno, y por el otro entre la deshumanización del arte (como la describe Ortega y Gasset) y la popularidad, denominada rehumanización, como la pretendía Sorozábal. Actualizar y trascender la tradición del género chico caracteriza el espíritu personal del compositor.

© Antje Dreyer y Arndt Lainck, 2014


Seminar für Romanische Philologie - Universität Göttingen
portada de zarzuela.net

16/XI/2014