La corte
del Faraón


de Cunillé y Albertí

(basada en la obra de Perrín y Palacios con música de Lleó)

La Reina de la Nit

Teatro de la Abadía (Madrid, 4 de Abril de 2009)

Lurdes Barba y Jordi Collet - La corte del Faraón - La Reina de la Nit/Teatro de la Abadía  (© David Ruano)

una crítica de
Ignacio Jassa Haro

¿Qué tendrá el célebre título de Vicente Lleó que a pesar de largas décadas de condena al ostracismo ha sabido reinsertarse con vigor en el repertorio zarzuelístico actual? Nosotros mismos, sin ir más lejos, hemos podido ser testigos de montajes "recientes" tan dispares como los del Teatro de la Zarzuela de Madrid y el Palau de les Arts de Valencia, o los de las compañías Ópera Cómica de Madrid, Miramón Mendi y Nieves Fernández de Sevilla.

Sin embargo, y a pesar de los acusados elementos de divergencia entre todas estas brillantes producciones, un rasgo las une: la necesidad con que todos los directores de escena se han encontrado a la hora de abordar la obra en solitario elongando su acto único original para lograr un espectáculo en dos partes o al menos de duración cercana a los noventa minutos. Otro aspecto común de casi todos los montajes aludidos -el dirigido por Francisco Matilla ambientado en el mundo del fútbol se libra de la quema- ha sido la emulación del lujo alla Aida, en general siempre de la mano de una estética abiertamente kitsch. Si a ello unimos unos usos interpretativos más cercanos al campo de la revista "moderna" que al de la zarzuela y una tendencia a cargar las tintas en lo chabacano podremos obtener la fórmula ideal con la que montar sin riesgo al fracaso de público la eterna opereta bíblica ambientada en Egipto.

La corte del Faraón - La Reina de la Nit/Teatro de la Abadía  (© David Ruano)

Afortunadamente a Lluïsa Cunillé y Xavier Albertí no se les ha ocurrido aplicar dicha receta. Si su lectura ha podido ser tildada de algo es, muy al contrario, de "chica" y austera. Lo primero está totalmente de acuerdo con la propia esencia de la obra con libro de Perrín y Palacios. Estos autores, cuasi-creadores de la revista ínfima (del tipo de las hoy totalmente olvidadas Enseñanza libre o El país de las hadas), hicieron de La corte… una obra no menos ínfima pero genialmente situada a medio camino entre distintos géneros músico-teatrales entonces en boga.

La entidad del espectáculo presentado por La Reina de la Nit se ajusta temporal y espiritualmente a la fugaz anarquía que el equipo artístico del Teatro Eslava imprimiera a este título en su estreno allá por 1910. Solamente se ha traicionado (a través de la parodia) la subversión sicalíptica y la escala espectacular del montaje original. Y no es que las bellas del elenco no lo sean más que de nombre -de hecho, y dicho sea esto sin ninguna doble intención, se acercan bastante al canon anatómico vigente a principios de siglo- sino que el hecho "erótico" sufre una desternillante transmutación en un hecho que podríamos calificar como "lúdico".

No nos duelen prendas para reconocer las numerosas virtudes que trufan este excelente montaje. Se trata de un espectáculo inteligente, divertido, dinámico, de atractivo plástico… Pero si todo lo que se ve o escucha en escena nos evoca valores "en positivo" que además evitan los caminos trillados de la tradición interpretativa moderna, ¿por qué no nos acaba de convencer esta "versión" de Cunillé y Albertí? Creemos que eso se debe a que el espectáculo a la postre no entra de lleno en la obra a la que, en cualquier caso, sirve con medios distintos a los exigidos por sus autores: La tramoya se reduce a atrezo, el coro y el cuerpo de baile a solistas vocales y a bailarines, la orquesta a piano, las voces más o menos líricas pero educadas en el canto a voces poco o nada educadas y, lo que es más importante, el libro a mero folleto de "argumento y cantables".

En relación a esto último Cunillé es una especialista en insertar con naturalidad las tramas originales, convenientemente "aligeradas", en discursos de mayor amplitud aparentemente inconexos de las mismas. Pero si para el caso del anterior proyecto zarzuelístico -el aplaudido montaje de El dúo de La africana recientemente visto en Madrid- la fábula se colocaba en un marco también de ficción, aquí se opta por realizar una mera contextualización, con guiños brechtianos incluidos, como el de obligar a la propia compañía al completo a dirigirse al mismísimo director del Teatro de la Zarzuela (que se supone que está presente entre el publico que ocupa la sala) para tratar de que les contrate para actuar en su teatro. De nuevo la meta-teatralidad para ¿honrar? a un género sin llegar a abordarlo realmente: Esa es la sensación que acaba dejando la fórmula al degustarla una segunda vez. Lo que en El dúo… era justificable por la propia presencia del teatro dentro del teatro inherente al texto de Echegaray aquí nos parece a la postre una excusa para evitar coger al toro por los cuernos.

El garrotin - La corte del Faraón - La Reina de la Nit/Teatro de la Abadía  (© David Ruano)

Los ocho excelentes intérpretes (actores con habilidades dispares, como antes hemos sugerido, para el canto y el baile) despliegan con la ayuda de una eficaz pero sencilla iluminación y un elocuente vestuario la no-fábula, plagada de referencias a la cultura musical popular del siglo XX y de reflexiones en voz alta sobre la esencia de los géneros frívolos. Destaca sin dudarlo el "actor" que hace de pianista de la compañía, Xavier Albertí, que a decir verdad con la musicalidad de su interpretación pianística hace del tratamiento musical del espectáculo el medio menos afectado por la "reducción de escala" antes aludida. Emplazamos a este hombre de teatro musical y su partenaire en estas lides Lluïsa Cunillé a cambiar la perspectiva de su próximo proyecto (pues éste es el ámbito al que la recién nacida compañía La Reina de la Nit se quiere dedicar) para permitir que el género zarzuelístico se beneficie de forma directa de su indudable talento creativo.

© Ignacio Jassa Haro 2009


La corte del Faraón - La Reina de la Nit/Teatro de la Abadia 2009La corte del Faraón. Un espectáculo musical de Xavier Albertí y Lluïsa Cunillé basado libremente en La corte de Faraón de Guillermo Perrín, Miguel de Palacios y Vicente Lleó.

Madrid, Teatro de la Abadía (Sala José Luis Alonso), 4 de abril de 2009

Reparto: Xavier Albertí; Lurdes Barba; Jordi Collet; Montse Esteve; Roberto G. Alonso; Oriol Genís; Lina Lambert; Xavier Pujolràs; Roberto G. Alonso (coreografías); Lluc Castells (espacio escénico); María Araujo (vestuario); David Bofarull y Xavier Albertí (iluminación); Toni Santos (caracterización)

Coproducción de la Sala Muntaner de Barcelona, la compañía La Reina de la Nit y el festival Temporada Alta de Girona/Salt


La corte de Faraón - sinopsis argumental inglesa
portada de zarzuela.net

2/V/2009