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Pablo Luna · El niño judío
Teatro de la
Zarzuela Madrid (18 de Diciembre de
2010) Enrique
Mejías García

Por segunda vez repone el Teatro de la Zarzuela su exitoso montaje
de El niño judío, un auténtico disparate
cómico-lírico en clave de opereta que, casi diez años
después, se sigue viendo con el mismo deleite que entonces. Si en 2001,
cuando se estrenó esta producción firmada por Jesús
Castejón, El niño judío era casi una rareza
-una recuperación-, a día de hoy, después de la
reposición de 2003 y la presente de 2010, podemos considerar este
título como una obra de auténtico repertorio que el
público ya conoce perfectamente y ha asimilado al mismo nivel que
Molinos de viento.
La
infinita capacidad de Luna como músico teatral queda patente en tantos
títulos exitosos en su tiempo y que, sin embargo, es casi imposible ver
representados hoy en día. Nos referimos a zarzuelas como Las
Calatravas, La chula de Pontevedra, Los cadetes de la reina o
La pícara molinera. Esperamos que no pasen muchos años en
correr la misma suerte de que ha disfrutado El niño judío
y que se pueda cumplir la promesa de ver completa en el Teatro de la Zarzuela
la "trilogía oriental" de Luna con la puesta en escena de Benamor
y la esperada reposición de la producción de El asombro de
Damasco de 2004.
En 2003 nuestro compañero y editor londinense
Christopher Webber ya desentrañó algunas de las claves de
esta producción de El niño judío, así que
creemos que no debemos repetirnos, lamentando un año más, eso
sí, que se suprimiera la preciosa trova que canta Raquel para
sustituirla por la "Danza del fuego" de Benamor. No censuramos el
añadido (en perfecta sintonía con la ambientación oriental
de la obra), pero no entendemos por qué es necesario eliminar un
número original y de innegable belleza como es el "Yo era infanta
castellana
"
Una
pieza clave de la producción era por entonces la participación de
Carmen González en el rol protagónico de Concha. En esta
ocasión Beatriz Lanza es quien se ha encargado del papel,
resolviéndolo sin dificultad y recibiendo una calurosa ovación
después de la archiconocida "Canción española". Otro
importante cambio en el reparto ha sido la participación actoral del
propio Jesús Castejón asumiendo el rol de Jamar-Jalea que en las
dos ocasiones anteriores desempeñase su padre, el gran Rafael
Castejón. El director de escena fue también un salvajemente
misógino Barchilón que arrancó no pocas carcajadas del
público. Junto a él no dejó de brillar la estrella de su
hermano Rafa Castejón que un año más ha demostrado
la buena cepa de la que procede y es, después de nueve años,
todavía mejor actor y casi mejor cantante.
Punto y aparte para el genial cómico Pedro Miguel
Martínez, rotundo y sensacionalmente histriónico en el papel
de Jenaro. Esperamos que el Teatro de la Zarzuela no deje de solicitarle como
actor para tantos papeles como podría desempeñar en el
género. Berta Ojea fue una temible Jubea y Eduardo
Gómez (tan querido por el público después de sus
éxitos televisivos) hizo reír en sus breves frases y paseos por
el escenario bastón en mano. Por último, no queremos dejar de
nombrar a Miguel Sola que cantó con mucho gusto la canción
de Manacor. Año tras año, ya sea en el Real o la Zarzuela, Miguel
Sola demuestra que es un auténtico profesional de la lírica y
además buen actor como pocos de sus colegas.
 Una de las atractivas coreografías de El niño
judío firmadas por Goyo Montero
El maestro Luis Remartinez dirigió con temple a la
Orquesta de la Comunidad de Madrid, muy preocupado por no tapar las
voces de los cantantes. Algo de garra sí se echó en falta en los
números orquestales, aunque quizá las pasarelas que tapaban el
foso tuvieran parte de la culpa en este punto. El trompeta César
Asensi tocó con gusto infinito su solo del preludio, ¡bravo
por él! Como siempre, el Coro del Teatro de la Zarzuela, dirigido
por Antonio Fauró, se implicó al máximo en sus
intervenciones que hay que reconocer que no son muchas. Las coreografías
de Goyo Montero siguen llamando la atención por lo vistosas y lo
bien bailadas que son por la primera bailarina Ornili Azulay y el resto
de la compañía.
Felicidades a todos
y ahora, ¡a por
Benamor!
© Enrique Mejías García 2010
El niño judío.
Zarzuela en dos actos y cuatro cuadros. Música de Pablo Luna. Libro de
Enrique García Álvarez y Antonio Paso. Madrid, Teatro de la
Zarzuela, 18 de Diciembre de 2010.
Reparto: Concha - Beatriz
Lanza; Jubea - Berta Ojea; Mirsa - Ornili Azulay; Jenaro - Pedro Miguel
Martínez; Samuel - Rafa Castejón; Manacor - Miguel Sola;
Barchilón / Jamar-Jalea - Jesús Castejón; Samid - Mario
Martín; Kazil - Juan Viadas; Severo - Pedro Bachura; Ataliar - Mulie
Jarju; Paco - Eduardo Gómez; Mercader - Román
Fernández-Cañadas; Bailarines - Lubna Chakty, Ana Agraz, Pilar
Arteseros, Fermín Calvo, Primitivo Daza, Noelia Fernández,
Antonio Martínez, Marita Martínez, Adrián Mejías,
Virginia Moro, Carolina Pozuelo, Silvia Rincón, Cristian Sandoval y
Luisa Serrano; Músicos - Safaa Al Saadi, Sattar Al Saadi y Khalid
Hussain; Coro del Teatro d e la Zarzuela (Antonio Fauró, dir.); Orquesta
de la Comunidad de Madrid; Escenografía y figurines - Ana Garay;
Iluminación - Juan Manuel Guerra; Coreografía - Goyo Montero;
Dirección de escena - Jesús Castejón; Dirección
musical - Luis Remartínez.
Edición a cargo de Miguel Roa
(Ediciones Iberautor, Promociones Culturales SRL/ Instituto Complutense de
Ciencias Musicales, 2006) Producción del Teatro de la Zarzuela
(2001)
El niño judío (sinopsis argumental
inglesa)
El niño judío (crítica inglesa de la
reposición de 2003)
Pablo Luna (página biográfica
inglesa)
YouTube - video promocional del montaje
portada de zarzuela.net
26/XII/2010 |