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Entrevista a...
Lola Casariego
Pedro
Gómez Manzanares
(Madrid, 22 de Marzo 2012) |
 Lola
Casariego
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Hace tiempo que veníamos disfrutando de
una voz como la de Lola Casariego. Habíamos hablado en varias ocasiones
con ella, aunque no con la dedicación suficiente como para conocer mejor
a una de las grandes voces del teatro lírico español, a la que le
acompaña unas excelentes cualidades como actriz.
Fue en el Teatro de La Zarzuela, con La
chulapona, donde la oímos por primera vez y despertó nuestro
interés. Después cantó, en el mismo recinto, la
ópera rossiniana El barbero de Sevilla. Luego vinieron otras
zarzuelas, ópera, música barroca… y grabaciones en audio y
video como El barberillo de Lavapiés, Goyescas, Los
elementos, Acis y Galatea, Júpiter y Semele, El
hijo fingido, Agua, azucarillos y aguardiente, Three Portraits
with Shadow… Su voz ha evolucionado desde mezzosoprano a soprano
lírico spinto, todo un descubrimiento para la lírica
española.
Hoy nos citamos en su casa donde relajadamente
conversamos. Bebe agua y se cubre ligeramente con una pequeña manta,
mientras que la habitación tiene la humedad controlada por un
humidificador.
Lola, Recuerda con
nosotros aquella Manuela, de La chulapona, que fue tu primera
representación y que tuvo lugar en el Teatro de La
Zarzuela. Me encontraba haciendo un curso en Salzburgo y me
avisaron para presentarme a un casting en el Teatro de La Zarzuela. Miguel Roa
me dijo “Lolilla, el papel es tuyo, así que ya puedes empezar a
trabajar”. Tuve alguna duda de si mi origen asturiano podría
generarme alguna dificultad para representar un personaje tan castizo y
madrileño, pero no fue así. Todo salió como soñaba.
Después de esa primera experiencia comprendí que lo mío
era la escena.
¿Cómo fue tu paso por
Edimburgo? Fue un frío mes de agosto. Llevamos el
mismo montaje de La chulapona y tuvo un gran éxito. El
público de Edimburgo ama la música y tiene un gran conocimiento
musical. Se aplaudió mucho y la prensa escribió críticas
muy positivas tanto para la obra y para el resto de compañeros como para
mí.
¿Cómo te sientes
cantando obras de compositores de zarzuela? Disfruto con
todos los que he podido cantar, aunque reconozco que a algunos, su
formación y experiencia musical les permite escribir muy bien para la
voz, como es el caso de Sorozábal, Barbieri, Torroba…
Te arriesgaste a grabar zarzuelas barrocas de Literes,
zarzuelas en su estado casi original ¿Cuál fue la
razón? Eduardo López Banzo, director del
entonces recién estrenado grupo Al Ayre Español dedicado
a la música barroca española y en concreto de la obra de Antonio
de Literes, me vio representando La chulapona y me ofreció
cantar con su grupo el personaje central de Los elementos. Era un
grupo de una increíble calidad musical, que hacía su trabajo con
mucho amor y enseguida me enamoré de esa música. El barroco es un
estilo de gran exigencia del que se aprende mucho.
¿Cómo consideras al
Teatro de La Zarzuela? Allí me siento como en casa.
Mi primera experiencia dentro de él fue de refuerzo del coro durante una
temporada de ópera, después hice algunos partiquinos y
seguidamente mi debut como solista con La chulapona. Tras esto,
Alberto Zedda me eligió para cantar El barbero de Sevilla. Todo
ello me permitió posteriormente cantar ópera, más
zarzuela, oratorio, recitales y conciertos en numerosos teatros de muchos
países. En relación con la zarzuela, allí he cantado
también Pan y toros, Los diamantes de la
corona… y quizás próximamente, el papel de Salud
en La vida breve.
¿Cómo ha sido la
evolución de tu voz? ¿Dónde está mejor ubicada tu
voz, como mezzo aguda, cómo soprano lírico spinto o cómo
soprano dramática? Realmente mi carrera musical ha
ido creciendo al ritmo de la historia de la música, desde el barroco
hasta música más contemporánea, pasando por el clasicismo,
el romanticismo, el verismo… El personaje de Salud, de La vida
breve, me permitió ver mis capacidades para el spinto. Pero
realmente fue el tenor argentino Daniel Muñoz quien descubrió mis
posibilidades en la zona alta de mi voz y en ese proceso he estado los
últimos cinco años, pasando de mezzo a soprano lírico
spinto, registro en el que me siento más plena.

Se habla siempre de la música
de zarzuela. ¿Qué piensas del texto? Es
cierto, conocemos el autor de la música pero difícilmente
recordamos el nombre del libretista. Realmente hay libretos menos valiosos que
otros, pero también es cierto que en muchas obras el texto es una pieza
importante. No olvidemos que la zarzuela tiene una gran parte declamada.
Recordando alguna de las obras que he representado, puedo decir que disfrutamos
mucho con el verso de Los diamantes de la corona. También
recuerdo con respeto el libro de La chulapona o el de Pan y
toros.
¿Cómo
dibujarías el estado actual de la zarzuela? Me da la
impresión que se empieza a valorar de nuevo el género. Veo una
apertura en el abanico de cantantes, principalmente en el Teatro de La Zarzuela
y eso es un signo positivo.
¿Tu paso por la música
barroca ha podido influir a la hora de interpretar
zarzuela? El barroco es un estilo muy expresivo. Tienes que
estar constantemente mostrando “afectos”, “contrastes”,
distintos estados de ánimo, alegría, tristeza… En ese
sentido puede tener cierta relación. Pero la zarzuela tiene que ver
más con el verismo que con el barroco. En todo caso el barroco fue una
etapa en mi carrera profesional que queda lejos. Actualmente mi voz tiene una
mayor proyección, para recintos mayores, para atravesar grandes
orquestas. El barroco estaba pensado para recintos menores y para orquestas
pequeñas.
¿Con qué zarzuelas te
sientes más cómoda cantando actualmente?
Realmente estoy de “estreno de voz”. Con mi voz actual me encuentro
identificada con Luisa Fernanda, La del soto del parral,
La del manojo de rosas, Gigantes y cabezudos, El gato
montés… en el campo operístico con Aida,
Leonora en La forza del destino, Tosca…

¿Cómo ves a nuestra
zarzuela a medio plazo? En los últimos 20
años se ha arriesgado mucho escénicamente más en
ópera que en zarzuela, se ha querido romper con todo lo clásico,
unas veces acertadamente y otras no tanto. Presiento una vuelta al clasicismo o
más bien una vuelta a lo clásico desde una perspectiva más
actual. En mi opinión, el montaje no debe dejar a la
música en un segundo plano sino favorecerla. Ha de tenerse presente que
la acción y la música deben ir de la mano. A veces el director de
escena quiere ser el protagonista y eso no es positivo. Actores,
músicos, cantantes, directores, como intérpretes que somos,
aún innovando en la interpretación, debemos ser fieles a lo que
quisieron transmitir y expresar los autores.
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Nos quedamos con la primicia de su posible
vuelta al Teatro de La Zarzuela con La vida breve y con su
próxima actuación en Amadeu en los Teatros del Canal,
después del éxito de la temporada anterior. El sol se ha ido y la
noche aparece tras los cristales de la venta, el tiempo pasa muy
rápidamente cuando la compañía es grata.
© Pedro Gómez Manzanares
2012 |
in English
Lola Casariego website
Júpiter y Semele
(Literes)
portada de zarzuela.net
5/IV/2012 |